En un antiguo edificio de apartamentos, la vida cotidiana de sus inquilinos se ve interrumpida por la llegada de un nuevo residente: un misterioso niño llamado Harry Potter. Desde su llegada, extraños fenómenos comienzan a suceder, como la aparición de plantas que devoran a los desprevenidos y una serie de eventos paranormales que despiertan la atención de los demás habitantes. Sin embargo, no es solo el inquilino que causa inquietud, sino que Harry tiene un oscuro secreto.
Resulta que él es en realidad un troll, un ser malvado que busca apoderarse de las almas de los inquilinos y transformarlos en criaturas de su mundo mágico. A medida que se desata el caos, las víctimas comienzan a ser convertidas en versiones distorsionadas de sí mismas, dejando a los restantes residentes con la misión de detener al troll antes de que sea demasiado tarde.
La historia sigue a la valiente niña, Wendy, quien se une a su hermano y a algunos de los inquilinos más excéntricos del edificio en la lucha contra esta entidad siniestra. Con humor y un toque de terror, la película mezcla elementos de fantasía y muchos guiños a la cultura pop de los años ’80. Al final, las risas y las sorpresas se entrelazan mientras los protagonistas se enfrentan a un espectáculo escalofriante de magia oscura, descubriendo que la amistad y el coraje pueden ser la clave para vencer al mal.