En esta comedia de enredos, nos encontramos con un noble británico, Danny Ocean (interpretado por Colin Firth), que está decidido a robar una pintura invaluable de un magnate del arte, en un intento por vengarse de su jefe. Sin embargo, su plan inicial se convierte en un caos hilarante cuando se da cuenta de que para llevar a cabo el robo, necesita a una experta estafadora. Aquí es donde entra en escena una sexy y astuta maestra del engaño, que es interpretada por Cameron Diaz.
Danny, empujado por la desesperación, idea un plan que involucra hacer creer al magnate que la pintura que quiere robar es una obra maestra de incomparable valor. Para esto, necesita un poco de ayuda. A medida que el dúo improvisa y se enfrenta a imprevistos, la situación se vuelve cada vez más complicada. La química entre Firth y Diaz es palpable, y sus personalidades chocan de maneras inesperadas, lo que añade un sinfín de risas y giros absurdos en el camino.
A medida que el día del gran robo se acerca, el caos aumenta, y todos los personajes que se cruzan en su camino son más que solo un estorbo. Entre dobles cruces y situaciones cómicamente desafortunadas, la película se convierte en un festín de intriga, romance y, lo más importante, una crítica mordaz al mundo del arte. ¿Logrará Danny salir con su plan o terminará atrapado en su propia tela de araña? Solo hay una manera de averiguarlo.