En un país ficticio donde la democracia está al borde del colapso, un político de izquierda es brutalmente asesinado durante una manifestación pacífica. La película sigue la investigación del crimen, que se convierte en un entramado de corrupción y complicidad entre el gobierno, las fuerzas armadas y la policía. A medida que los investigadores profundizan en el caso, se revela una red de mentiras y manipulación, lo que pone en evidencia un sistema político descompuesto y un ambiente de miedo en la sociedad.
A través de un estilo frenético y un montaje impactante, la narrativa se mueve entre testimonios, imágenes de archivo y escenas de disturbios, mostrando el descontento popular y la represión sistemática. Es aquí donde surge un grupo de activistas y periodistas decididos a sacar a la luz la verdad, enfrentándose no solo a la maquinaria del estado, sino también a sus propios temores. Las tensiones aumentan y la paranoia se apodera del ambiente, mientras la atmósfera se torna cada vez más peligrosa.
Esto no es solo una historia de un asesinato, sino un retrato desgarrador de una sociedad que lucha por la justicia, la verdad y la libertad, en un contexto donde el poder hace lo que sea necesario para silenciar a sus opositores. Con un enfoque en la crítica política, la película se convierte en un poderoso alegato sobre la necesidad de luchar contra la injusticia, un tema que resuena con fuerza, incluso hoy en día.