En una comedia desenfrenada, conocemos a Fletcher Reede, un abogado de éxito que se ha vuelto adicto a las mentiras. Su vida se complica cuando, en el día de su cumpleaños, su pequeño hijo Max, frustrado por la constante falta de atención de su padre, hace un deseo: que Fletcher no pueda decir una sola mentira durante 24 horas. Entre miedos, juicios y una inminente batalla por la custodia, Fletcher se ve obligado a enfrentar la dura realidad.