En una comedia desenfrenada, conocemos a Fletcher Reede, un abogado de éxito que se ha vuelto adicto a las mentiras. Su vida se complica cuando, en el día de su cumpleaños, su pequeño hijo Max, frustrado por la constante falta de atención de su padre, hace un deseo: que Fletcher no pueda decir una sola mentira durante 24 horas. Entre miedos, juicios y una inminente batalla por la custodia, Fletcher se ve obligado a enfrentar la dura realidad.
De repente, el hombre que se ha ganado la vida manipulando la verdad se encuentra atado de manos. En su carrera para salir adelante en un importante caso, sus mentiras habituales se convierten en una trampa, exponiendo no solo su capacidad como abogado, sino también su relación con su hijo. Cada situación cómica se vuelve más hilarante mientras intenta navegar un tribunal donde la honestidad es su peor enemigo.
Con el tiempo, Fletcher, interpretado magistralmente por Jim Carrey, comienza a repensar lo que significa ser un buen padre y una buena persona, todo mientras lidiando con una madre de su hijo, interpretada por Maura Tierney, que sigue atenta a cada uno de sus movimientos. La película no solo hace reír a carcajadas, sino que también deja un mensaje entrañable sobre la importancia de la sinceridad y la autenticidad en las relaciones, todo envuelto en un caos de situaciones absurdas y giros inesperados. ¡Un auténtico festín de risas y emociones!