En una época de crisis política y un escándalo en la Casa Blanca, un asesor político de alto nivel se encuentra en un aprieto. Para desviar la atención del escándalo personal del presidente, decide contratar a un hábil productor de cine de Hollywood. Juntos, idean un plan audaz y un tanto absurdo: crear una guerra falsa en un país ficticio para hacer que el público y los medios se enfoquen en el conflicto en lugar de en el escándalo.