En una época de crisis política y un escándalo en la Casa Blanca, un asesor político de alto nivel se encuentra en un aprieto. Para desviar la atención del escándalo personal del presidente, decide contratar a un hábil productor de cine de Hollywood. Juntos, idean un plan audaz y un tanto absurdo: crear una guerra falsa en un país ficticio para hacer que el público y los medios se enfoquen en el conflicto en lugar de en el escándalo.
A medida que el productor y el asesor trabajan en su proyecto exagerado, empiezan a reclutar actores y a generar una serie de eventos mediáticos que simulan una guerra inminente. La construcción de la narrativa se vuelve cada vez más elaborada, mientras se cuentan con palmadas de humor negro y giros que muestran cuán manipuladora puede ser la política. Los trucos de Hollywood se entrelazan con la realidad, haciendo que el público se pregunte qué es verdad y qué es pura ficción.
Mientras tanto, las consecuencias de esta operación encubierta comienzan a desbordarse, llevando a un juego peligroso donde los límites entre la manipulación mediática y la realidad se difuminan. Rápidamente, se convierte en un juego del gato y el ratón, donde la existencia de una "guerra" se convierte en el centro del espectáculo, arrastrando a todos los involucrados a un torbellino de locura y revelaciones inesperadas.