En una calurosa mañana en Austin, Texas, la vida de un grupo de jóvenes sin rumbo se entrelaza mientras deambulan por las calles, debatiendo sobre la vida, el arte y el destino. Con un estilo de vida despreocupado, estos individuos viven en un mundo donde el procrastinar es una forma de arte, y la búsqueda de significado a menudo se convierte en un diálogo absurdo y cómico. Cada escena presenta un nuevo personaje —un filósofo intrigante, un músico decepcionado, un amante de las teorías conspirativas— todos conectados solo por el hilo invisible de su apatía y falta de propósito.