En medio de la Guerra Civil estadounidense, un país dividido enfrenta su mayor desafío moral. Con la nación completamente fracturada y su futuro en juego, el presidente se encuentra en una encrucijada entre salvar la Unión y abolir la esclavitud. Mientras las batallas rugen y la sangre se derrama, Abraham Lincoln se embarca en una lucha titánica no solo contra los confederados, sino también contra los prejuicios y la política interna de su propio gobierno.