La historia comienza en un mundo lleno de tensiones políticas y terroristas en el que un famoso asesino a sueldo es puesto en libertad de una prisión estadounidense para llevar a cabo una misión muy peligrosa. El objetivo: un líder de la mafia que amenaza con desatar un caos a nivel global. En este contexto, las autoridades están desesperadas por detenerlo, así que el agente del FBI, interpretado por Bruce Willis, se asocia con un ex terrrorista irlandés, encarnado por Richard Gere, quien tiene información valiosa sobre este letal killer.
Mientras el tempo se intensifica, la cacería por el asesino es más que solo una cuestión de vida o muerte; se convierte en un juego de ingenio entre dos hombres que no se detendrán ante nada para lograr sus objetivos. Gere y Willis deben usar toda su astucia para anticiparse a los movimientos del cazador, quien parece estar siempre un paso adelante. Con una mezcla de acción trepidante y giros inesperados, cada personaje tiene sus propios demonios que combatir y motivaciones que exploran la traición y el sacrificio.
A medida que se desarrollan las tensiones, la película se convierte en un escenario donde la violencia y la estrategia se entrelazan, y cada decisión cuenta. En un último giro, se revelan secretos que cambiarán el curso de la misión y la vida de cada uno de los involucrados, dejando al público al borde del asiento hasta el inesperado desenlace.