Una vida perfecta se desmorona para Billy Halleck, un abogado de éxito que, tras un accidente de tráfico en el que atropella a una anciana gitana, se encuentra en la mira de la maldición de la venganza. Aunque logra evitar las consecuencias legales de su acción gracias a su influencia, la gitana, en su lecho de muerte, lo maldice con una frase simple pero aterradora: "¡Más delgado!". A partir de ese momento, Billy comienza a perder peso de forma alarmante, sin poder detener el proceso, incluso cuando intenta todo tipo de dietas y métodos para recuperar su figura y salud.