En una vibrante y ajetreada Tokio, seguimos la vida de Hirai, un hombre de mediana edad que trabaja como limpiador en unos baños públicos. A primera vista, su rutina puede parecer monótona: se levanta temprano cada día, limpia las instalaciones con esmero y siempre lleva consigo un pequeño diario en el que anota sus pensamientos. Sin embargo, a medida que la película avanza, descubrimos que hay una belleza serena en su vida aparentemente sencilla.