En una Inglaterra de finales de los años 70, la vida del joven Ian Curtis es un torbellino de emociones y confusión. Mientras lucha por encontrar su lugar en un mundo que parece cada vez más caótico, se convierte en el cantante principal de una banda emergente llamada Joy Division. La música se convierte en su refugio, pero también en un espejo que refleja sus demonios internos. A medida que el grupo comienza a ganar reconocimiento, la presión del éxito se vuelve abrumadora, y Ian se siente atrapado entre las expectativas de su carrera y las complicaciones de su vida personal.