En una prisión de alta seguridad durante la década de 1930, Paul Edgecomb es un guarda de la sección de condenados a muerte, conocido como "el pasillo verde". Su rutina diaria, marcada por la interacción con prisioneros y la vigilancia del inminente castigo, cambia drásticamente cuando llega John Coffey, un hombre afroamericano enorme e intimidante, acusado de asesinar a dos niñas. Sin embargo, a medida que Paul y sus compañeros de trabajo conocen más a Coffey, se dan cuenta de que su presencia es más bien un misterio.