En un Estados Unidos marcado por tensiones raciales en la década de 1970, la historia se centra en un equipo de fútbol americano de una escuela secundaria en Birmingham, Alabama. La vida de los jóvenes atletas da un giro crucial cuando un nuevo entrenador, conocido por su enfoque revolucionario, llega al campus. A pesar de la división entre estudiantes blancos y negros, pronto descubre que el deporte puede ser una poderosa herramienta para unir a los chicos, desafiando no solo las expectativas del juego, sino también las creencias y prejuicios más profundos de la comunidad.