Después de los aterradores eventos que llevaron a Rachel a enfrentarse a la inquietante cinta de vídeo, intenta reconstruir su vida junto a su hijo, Aidan, en un tranquilo pueblo de Oregon. Sin embargo, la paz es efímera. Una serie de extraños sucesos hacen que Rachel sospeche que la oscura presencia de Samara, la niña que provocó tanto horror, aún la persigue. Cuando Aidan comienza a mostrar extraños comportamientos y visiones perturbadoras, Rachel se da cuenta de que la amenaza no ha pasado, sino que se ha intensificado.
Desesperada por salvar a su hijo y a sí misma de la maldición, Rachel decide investigar más a fondo los orígenes de la inquietante niña. Esta búsqueda la lleva a descubrir horripilantes secretos sobre Samara y su trágico pasado, conectando la historia a un antiguo entorno que desata aún más sustos. En el camino, enfrenta a un ser cuya maldad parece ir más allá de lo imaginable, desdibujando la línea entre el mundo de los vivos y los muertos.
Mientras el reloj corre y la angustia se intensifica, Rachel debe encontrar una manera de romper el ciclo de horror que la sigue, antes de que todo esté perdido. La tensión aumenta, y con cada revelación, las vidas de madre e hijo penden de un hilo. La lucha contra una maldición que parece imparable lleva a Rachel a la desesperación, enfrentando no solo a su pasado, sino también a dilemas morales que pondrán a prueba sus instintos y su amor maternal.