En una tranquila suburbia estadounidense, la vida de la familia Borgens se ve marcada por la complicada relación entre sus miembros. William, un exitoso autor que ha perdido la fe en el amor tras una amarga separación de su esposa, intenta seguir adelante mientras enfrenta sus propios demonios. Su vida se entrelaza con la de su hija Samantha, una adolescente que navega por su primer amor y la confusión que viene con él. Por otro lado, el hijo mayor, Rusty, se siente atrapado en una vida sin salida, buscando su camino en el mundo y la manera de crear conexiones significativas.