Helen Harris es una joven y exitosa ejecutiva de moda que vive en Nueva York, disfrutando de su vida de soltera y de sus locuras en el mundo de la alta costura. Todo parece ir de maravilla hasta que un trágico accidente cambia su vida por completo. Tras la inesperada muerte de su hermana y su cuñado, Helen se ve obligada a convertirse en la tutora de sus tres sobrinos: el rebelde y sarcástico teenager Henry, la dulce pero atormentada adolescente Audrey, y el travieso niño de siete años, Diego.
Al principio, la vida de Helen con los niños es un caos absoluto. Jamás imaginó que ser madre, o al menos “madraza”, fuera tan complicado. Entre peleas, tareas escolares y las típicas travesuras infantiles, la vida de Helen se convierte en un caos que pone a prueba su paciencia y sus habilidades de gestión. Sin embargo, lo que parecía una carga pronto se transforma en una oportunidad de crecimiento personal. Con la ayuda de su mejor amiga, y en medio de situaciones hilarantes y momentos emotivos, Helen empieza a descubrir un lado de sí misma que nunca conoció: el amor incondicional y la responsabilidad familiar.
A medida que las cosas se complican y los obstáculos se multiplican, Helen aprende que, a pesar de las dificultades, la familia y el amor son más importantes que cualquier desfile de moda, brindándole una lección sobre lo que realmente significa ser madre y encontrar su propósito en la vida.