En el contexto de Estados Unidos a principios de los años 60, la vida de Miranda es destrozada cuando se convierte en víctima de un secuestro y asalto. La trama comienza a desarrollarse cuando la joven, interpretada por una destacada actriz, decide enfrentarse a su trauma y salir adelante. A medida que avanza la historia, se revela que su experiencia no solo cambia su vida, sino que también desencadena una serie de eventos legales que desafiarán al sistema judicial de la época.