En pleno auge de la era del cine sonoro, un astuto sastre francés llamado Maurice (interpretado por el carismático Maurice Chevalier) se embarca en un viaje inesperado a una elegante ciudad en busca de nuevas oportunidades. Al llegar, se topa con una familia aristocrática que enfrenta un curioso dilema: la joven y hermosa hija, la condesa, está comprometida con un hombre que no la ama. Este enredo sirva como un campo de batalla para los rompecorazones, ya que el conde, un noble cansado y muy enamorado de su prometida, lucha por mantener viva la llama del amor.