En un pequeño pueblo alemán a principios del siglo XX, un joven ambicioso llamado Diederich Hessling ansía ascender en la escala social y convertirse en un hombre de poder. Desde su infancia, ha vivido temiendo a la autoridad y, al mismo tiempo, deseando encajar en su mundo opresivo. Cuando su padre, un próspero empresario, le deja un legado que incluye una fábrica, Diederich se siente empujado a seguir el camino del servilismo y la adulación hacia aquellos en posiciones superiores.