En un Londres frío y vibrante, un joven llamado Matt se encuentra atrapado en una relación apasionada pero efímera con la enigmática Lisa. A lo largo de una serie de conciertos en vivo que van desde el rock hasta la electrónica, la película nos lleva a un viaje sensorial donde la música se entrelaza con el deseo y la conexión emocional. Cada actuación en la que ambos asisten sirve como un telón de fondo para su romance, explorando no solo sus momentos de intimidad, sino también las tensiones y los altibajos que caracterizan un amor joven.