En un Londres frío y vibrante, un joven llamado Matt se encuentra atrapado en una relación apasionada pero efímera con la enigmática Lisa. A lo largo de una serie de conciertos en vivo que van desde el rock hasta la electrónica, la película nos lleva a un viaje sensorial donde la música se entrelaza con el deseo y la conexión emocional. Cada actuación en la que ambos asisten sirve como un telón de fondo para su romance, explorando no solo sus momentos de intimidad, sino también las tensiones y los altibajos que caracterizan un amor joven.
Mientras la pareja se sumerge en diferentes géneros y artistas, desde bandas de culto hasta DJ’s emergentes, la historia se despliega a través de una narrativa no lineal, alternando recuerdos y experiencias. Las actuaciones musicales están cargadas de energía, capturando el espíritu de la época y creando un contexto perfecto para el desenfreno y la vulnerabilidad emocional de la pareja. Sin embargo, a medida que la relación avanza, van surgiendo problemas que ponen a prueba su conexión. La distancia, la desconfianza y la inevitable decadencia de lo que alguna vez fue una chispa ardiente comienzan a pesar en su vínculo.
En este caleidoscopio de música y emociones, los protagonistas nos muestran que el amor y la pérdida son partes ineludibles del viaje humano, mientras el eco de las canciones continúa resonando en el fondo de sus corazones. La película se convierte en un homenaje a la juventud, el deseo y la caducidad de las relaciones.