En la Nueva Inglaterra de 1630, una familia puritana se encuentra en el centro de una creciente tensión que desafía su fe y su unidad. Tras ser expulsados de su comunidad, Thomasin y su familia se establecen al borde de un espeso bosque, un lugar que la gente del pueblo considera embrujado. Mientras intentan adaptarse a su nueva vida y a las inclemencias del tiempo, comienzan a experimentar sucesos extraños y aterradores.