En la Nueva Inglaterra de 1630, una familia puritana se encuentra en el centro de una creciente tensión que desafía su fe y su unidad. Tras ser expulsados de su comunidad, Thomasin y su familia se establecen al borde de un espeso bosque, un lugar que la gente del pueblo considera embrujado. Mientras intentan adaptarse a su nueva vida y a las inclemencias del tiempo, comienzan a experimentar sucesos extraños y aterradores. La desaparición misteriosa de su bebé, Samuel, al cuidado de Thomasin, desata una serie de dudas y miedos paralizantes que arrastran a cada miembro de la familia hacia la locura.
A medida que la paranoia crece, el padre, William, se aferra a sus creencias y se niega a aceptar lo sobrenatural, mientras que la madre, Katharine, se hunde en la desesperación. Los hermanos menores empiezan a susurrar sobre la presencia de una bruja en el bosque, lo que solo aumenta la tensión y el malestar. Thomasin es el blanco de la desconfianza y la culpa, ya que todos ven en ella la causa de sus infortunios. El desmoronamiento de la familia avanza mientras fluyen inseguridades, traiciones y gritos de desesperación, llevándolos a cuestionar hasta dónde están dispuestos a llegar para mantener su fe y su vida.
Ambiente opresivo, simbolismo profundo y una atmósfera que te pone la piel de gallina, esta historia es un inquietante viaje hacia el temor y la locura.