En una trepidante mezcla de acción y comedia, el mundo de la seguridad se encuentra en un lío monumental cuando un guardaespaldas de élite, llamado Michael Bryce, debe proteger a un testigo muy peculiar: Darius Kincaid, un temido asesino a sueldo. La situación se complica cuando Darius, que normalmente no es ningún santo, tiene información crucial sobre un dictador que ha estado haciendo de las suyas en Europa del Este. Así que Bryce se ve obligado a arriesgar su propia vida para llevar a Kincaid a un juicio.