En una calurosa mañana en Pensilvania, un tren de carga descontrolado comienza su trayectoria un tanto caótica tras un error de un operario. Sin conductor y cargado con químicos altamente tóxicos, este monstruo de hierro avanza peligrosamente hacia una localidad en la que residen miles de personas. La situación se torna crítica cuando las autoridades se dan cuenta de que el tren velocísimo, si no se detiene a tiempo, podría causar una catástrofe de proporciones épicas.