En un pequeño y antiguo hotel de Nueva Inglaterra, el tiempo parece haberse detenido, y su último aliento de vida se siente en cada rincón. Clare y Luke, dos empleados que están a punto de cerrar las puertas del lugar para siempre, deciden pasar un último fin de semana ahí, justo antes de que el hotel cierre por falta de visitantes. Mientras preparan el lugar para su inevitable despedida, descubren que hay más de lo que parece en este edificio polvoriento.