En un pequeño y antiguo hotel de Nueva Inglaterra, el tiempo parece haberse detenido, y su último aliento de vida se siente en cada rincón. Clare y Luke, dos empleados que están a punto de cerrar las puertas del lugar para siempre, deciden pasar un último fin de semana ahí, justo antes de que el hotel cierre por falta de visitantes. Mientras preparan el lugar para su inevitable despedida, descubren que hay más de lo que parece en este edificio polvoriento.
Con la intención de desmitificar las leyendas que rodean la historia del hotel, los dos jóvenes comienzan a investigar los misterios que lo envuelven, especialmente las historias de fantasmas que han atormentado a sus huéspedes a lo largo de los años. Clare, algo escéptica pero intrigada por lo paranormal, se siente atraída por la idea de una presencia sobrenatural. Por su parte, Luke, con su característico sentido del humor, juega con la idea de pasar una noche aterradora para hacer del cierre un evento memorable. Pero a medida que se adentran en la oscuridad del hotel, risas se convierten en susurros inquietantes y las puertas que parecen abrirse solas y las sombras que se mueven tras ellos comienzan a ser más que simples trucos de luz.
La última noche se transforma en un viaje aterrador en el que la línea entre la realidad y lo sobrenatural se desdibuja, llevándolos a enfrentarse no solo a los fantasmas del hotel, sino también a sus propios miedos más profundos.