En medio de un invierno implacable, dos hermanos, Aidan y Mia, se ven obligados a pasar unas vacaciones en un aislado refugio de montaña, acompañados por Grace, la nueva pareja de su padre. Desde el inicio, la tensión es palpable; los niños no aceptan a Grace, una mujer traumatizada por la trágica pérdida de su familia. Mientras se ahondan en la atmósfera de la casa, la inminente tormenta exterior se convierte en un reflejo de las tormentas internas que atraviesan a los personajes.