En un pequeño pueblo checo durante el siglo XVII, un clima de paranoia y superstición se apodera de la comunidad. La historia sigue a un grupo de aldeanos que, influenciados por las creencias en la brujería, comienzan a cazar a aquellos que consideran "diferentes". En el centro del caos se encuentra un joven que, tras perder a su madre en un fatídico juicio de brujas, se convierte en un testigo clave de la injusticia que se desata a su alrededor.