En un salvaje y polvoriento pueblo del Viejo Oeste, dos hilarantes amigos, el torpe y algo soñador Stan y el astuto y algo más pragmático Ollie, llegan tras recibir una carta que les informa sobre la herencia de un amigo. Al enterarse de que tienen la tarea de entregar un objeto valioso —un oro que en realidad es un pequeño lingote—, los dos deciden que es el momento perfecto para vivir una aventura. Sin embargo, pronto se dan cuenta de que el oro no es solo un tesoro, sino también un imán para problemas.