En una pequeña ciudad francesa, la vida de un joven llamado Ludovic gira en torno a la relación con su excéntrico padre, un intelectual que se siente más cómodo en el mundo de las ideas que en la realidad cotidiana. La historia se desarrolla en un ambiente familiar donde la figura paterna se convierte en un faro de idealismo, pero también en una fuente de conflicto, ya que Ludovic anhela una conexión más convencional y menos abstracta con su padre.