En una pequeña ciudad francesa, la vida de un joven llamado Ludovic gira en torno a la relación con su excéntrico padre, un intelectual que se siente más cómodo en el mundo de las ideas que en la realidad cotidiana. La historia se desarrolla en un ambiente familiar donde la figura paterna se convierte en un faro de idealismo, pero también en una fuente de conflicto, ya que Ludovic anhela una conexión más convencional y menos abstracta con su padre.
A medida que el chico navega por los complicados terrenos de la adolescencia, se enfrenta a las expectativas de su padre, que cree firmemente en una visión del mundo muy particular. Esto genera malentendidos y tensiones entre ambos, poniendo a prueba los lazos familiares. La situación se complica aún más con la llegada de una encantadora joven al vecindario, que atrae la atención de Ludovic y se convierte en el catalizador de sus sentimientos reprimidos.
La película explora temas de amor, identidad y la lucha generacional, todo ello envuelto en un aire de nostalgia por tiempos pasados. Con una mezcla de momentos cómicos y dramáticos, se va desarrollando un retrato conmovedor de los sueños y desilusiones que los jóvenes enfrentan al intentar encontrar su lugar en el mundo, mientras lidian con las expectativas de aquellos a quienes admiran. El relato culmina en un enfrentamiento emocional que obligará a padre e hijo a reexaminar sus perspectivas y a encontrar un punto de entendimiento en medio de sus diferencias.