En la atmósfera oscura y melancólica del París de finales de los años 50, el célebre detective Jules Amedee Francois Maigret se enfrenta a un misterio que desafía incluso su astuta mente. La historia comienza cuando Maigret recibe una inesperada llamada desde el pueblo de Saint-Fiacre, donde ha regresado el hijo de una familia influyente. Al llegar, descubre la impactante muerte de la condesa de Saint-Fiacre, una mujer venerada y temida en igual medida.