En un asilo de locos en 1808, un grupo de internos se prepara para representar una obra teatral que explora la vida y la muerte de Jean-Paul Marat, el ferviente defensor de la Revolución Francesa. A medida que se ajustan los detalles de la representación, el espectador se sumerge en un diálogo encendido entre los personajes: Marat y su antagonista, el filósofo Sade, que desafía las ideas revolucionarias y cuestiona la moralidad de la sociedad.