En un asilo de locos en 1808, un grupo de internos se prepara para representar una obra teatral que explora la vida y la muerte de Jean-Paul Marat, el ferviente defensor de la Revolución Francesa. A medida que se ajustan los detalles de la representación, el espectador se sumerge en un diálogo encendido entre los personajes: Marat y su antagonista, el filósofo Sade, que desafía las ideas revolucionarias y cuestiona la moralidad de la sociedad. La trama gira alrededor de la lucha idealista y las realidades crudas de la vida, lo que desencadena debates filosóficos sobre la libertad, la opresión y los límites de la locura y la cordura.
A lo largo de la obra, los internos, cada uno con sus propias historias y locuras, tejen una narrativa rica en simbolismo y reflexión, mientras el director Sade intenta dar voz a la lucha de Marat. La presentación se convierte en un espejo de la sociedad de la época, expuestas en un escenario donde la locura y la razón coexisten y se enfrentan. A través de actuaciones vibrantes y diálogos cargados de significados profundos, la película cuestiona no solo la naturaleza de la revolución y el cambio social, sino también la esencia misma del ser humano. Al final, la obra deja a la audiencia reflexionando sobre el costo de la libertad y el precio de los ideales, en un mundo que parece estar en constante caos.