En el corazón de una Inglaterra convulsa, el rey, conocido por ser un monarca fuerte y autoritario, se enfrenta a una crisis personal y nacional. A medida que su salud mental comienza a deteriorarse, su comportamiento errático provoca preocupación entre los miembros de la corte y su familia, quienes temen por el control del país. En un giro inesperado, su extraño comportamiento no solo provoca el desconcierto de sus súbditos, sino que también abre un interesante debate sobre la locura y el poder.