En el corazón de una Inglaterra convulsa, el rey, conocido por ser un monarca fuerte y autoritario, se enfrenta a una crisis personal y nacional. A medida que su salud mental comienza a deteriorarse, su comportamiento errático provoca preocupación entre los miembros de la corte y su familia, quienes temen por el control del país. En un giro inesperado, su extraño comportamiento no solo provoca el desconcierto de sus súbditos, sino que también abre un interesante debate sobre la locura y el poder.
Los rumores de su inestabilidad se extienden, y la figura del príncipe de Gales, ansioso por reclamar el trono, se convierte en una amenaza. La familia real se halla atrapada entre el deseo de proteger al rey y la necesidad de asegurar la estabilidad de la nación. En medio de todo este caos, un médico innovador entra en escena, dispuesto a curar al rey utilizando métodos poco ortodoxos.
La película entrelaza momentos de comedia y seriedad mientras explora la relación entre el monarca y su médico, reflejando una lucha que va más allá de la salud mental; se trata de la lucha por el alma de un reino. Con un reparto estelar y diálogos ingeniosos, se presenta una historia que desafía las convenciones del poder y la locura. La transformación del rey se convierte en un símbolo de la fragilidad humana, llevándonos a cuestionar qué significa realmente estar en control.