En la decadente Los Ángeles de los años 80, un grupo de personajes interconectados navega por la superficialidad y la desilusión de una cultura de excesos. Entre ellos, un joven Michael, atrapado en un torbellino de fiestas y drogas, debe lidiar con la ausencia emocional de su padre, un productor de Hollywood envuelto en relaciones tóxicas y un estilo de vida destructivo. Las traiciones y la superficialidad son moneda corriente en esta sociedad donde los deseos más oscuros se entrelazan con una búsqueda insaciable de placer.