En un barrio residencial de París, donde la modernidad y el progreso parecen haberse apoderado de la vida cotidiana, vive un hombre entrañable y algo torpe llamado Monsieur Hulot. Este personaje excéntrico, con su característica boina y su eterna sonrisa, se convierte en el peón de la lucha entre lo tradicional y lo contemporáneo. Su vida da un giro inesperado cuando visita a su hermana y su cuñado, quienes han adoptado un estilo de vida ultramoderno que contrasta radicalmente con la simplicidad y autenticidad que Hulot representa.