En un pequeño pueblo italiano, un sacerdote de carácter feroz y enérgico se enfrenta a las realidades del mundo contemporáneo. Con su característico sentido del humor y un fervor religioso que lo lleva a situaciones absurdas, este cura no es solo un líder espiritual; es un hombre apasionado que no teme desafiar las normas sociales. Su mayor rival es el alcalde del pueblo, un comunista convencido que se opone a sus ideales. A pesar de sus diferencias, la animosidad entre ambos se convierte en una especie de juego de ajedrez, donde la fe y la ideología chocan de manera hilarante.