En el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, el ejército británico se enfrenta a un desafío monumental: desviar la atención de los nazis sobre el inminente ataque aliado en Sicilia. Para ello, idean un plan audaz que mezcla ingenio y desinformación. La misión consiste en presentar un cadáver con una falsa identidad y un conjunto de documentos trucados que sugieren que los aliados planean invadir Grecia en vez de Sicilia.