En el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, el ejército británico se enfrenta a un desafío monumental: desviar la atención de los nazis sobre el inminente ataque aliado en Sicilia. Para ello, idean un plan audaz que mezcla ingenio y desinformación. La misión consiste en presentar un cadáver con una falsa identidad y un conjunto de documentos trucados que sugieren que los aliados planean invadir Grecia en vez de Sicilia.
El coronel John “Johnny” Bevan, interpretado hábilmente por un gran actor de la época, es el encargado de llevar a cabo esta arriesgada operación. Todo comienza con la elección de un vagabundo ahogado que es encontrado en las costas de Gales. A medida que los agentes británicos trabajan frenéticamente para crear una narrativa convincente, se enfrentan a dilemas éticos y emocionales que complican su misión.
Las escenas se tornan tensas mientras los oficiales británicos, junto con sus aliados, deben asegurarse de que el engaño llegue a manos de los altos mandos nazis. Mientras tanto, el proceso interno del dolor y la pérdida de identidad del hombre fallecido resuena a lo largo de la historia, creando una atmósfera de intriga.
Con giros inesperados y una exploración del sacrificio, la trama aborda la delgada línea entre la vida y la muerte, y cómo los actos humanitarios pueden entrelazarse con las maquinaciones de la guerra. Cada personaje aporta un matiz a esta compleja jugada estratégica, poniendo de relieve lo extraordinario del ingenio humano en tiempos de crisis.