En un pequeño pueblo de Nueva Inglaterra en 1692, la tranquilidad de la comunidad se ve brutalmente interrumpida por una serie de acusaciones de brujería. Un grupo de adolescentes, encabezado por la manipuladora Abigail Williams, desata una ola de pánico al afirmar que han sido embrujados por antiguos pobladores. La atmósfera se vuelve tensa y la desconfianza empieza a reinar en la vida cotidiana de los habitantes.