En un intenso drama familiar que explora el amor, la lealtad y los dilemas éticos que surgen de la enfermedad, Anna Fitzgerald es una niña que ha sido concebida específicamente para ser un donante de órganos para su hermana mayor, Kate, quien padece leucemia. Desde su nacimiento, la vida de Anna ha estado marcada por un solo propósito: salvar a su hermana. Sin embargo, a medida que crece, comienza a cuestionar su rol en esta dinámica familiar, sintiéndose más como un "repuesto" que como una persona.