En un pequeño pueblo francés durante la década de 1960, la juventud se enfrenta a una guerra inesperada, pero no es una guerra de balas, sino de botones. Dos bandos de niños, los de la aldea de Longeverne y los de la vecina suburbia de Velrans, deciden librar una batalla por la supremacía en el territorio. Armados con ingenio y estrategia, los pequeños guerreros se sumergen en un emocionante conflicto que hace revivir la rivalidad infantil que todos hemos conocido.