En un pequeño pueblo francés durante la década de 1960, la juventud se enfrenta a una guerra inesperada, pero no es una guerra de balas, sino de botones. Dos bandos de niños, los de la aldea de Longeverne y los de la vecina suburbia de Velrans, deciden librar una batalla por la supremacía en el territorio. Armados con ingenio y estrategia, los pequeños guerreros se sumergen en un emocionante conflicto que hace revivir la rivalidad infantil que todos hemos conocido.
La trama sigue principalmente a un grupo de chicos liderados por el audaz Lebrac, quien no solo debe enfrentarse al líder rival, pero también lidiar con los enredos típicos de la vida en la escuela y los desafíos familiares. Con cada enfrentamiento, los niños no solo muestran su rivalidad, sino también una perspectiva divertida y conmovedora sobre la amistad, la lealtad y el crecimiento personal.
Mientras los enfrentamientos por los botones –un símbolo de pertenencia y victoria– se intensifican, estas batallas se convierten en una reflexión sobre la niñez y la pérdida de la inocencia. A través de travesuras y estrategias ingeniosas, la película captura la esencia de ser niño, donde cada pelea tiene un precio, y cada victoria deja huella. A medida que avanzan las hostilidades, los pequeños guerreros aprenderán que, más allá de los conflictos, lo verdaderamente valioso son los lazos que construyen y las lecciones que quedan para la vida.