En la idílica y glamorosa Costa Azul de Francia, el estricto y algo torpe gendarme Cruchot es trasladado a la tranquila localidad de Saint-Tropez. Su misión: mantener el orden en este paraíso donde el sol brilla y las fiestas no tienen fin. Sin embargo, Cruchot no está preparado para el estilo de vida relajado de los veraneantes, ni para las travesuras de los turistas que llenan las playas con diversión y descontrol.