En el corazón de la Inglaterra victoriana, un joven llamado Cedric Erroll lleva una vida tranquila y feliz junto a su madre, quien lo ha criado con amor y dedicación en un modesto vecindario de Nueva York. La paz de su vida se ve interrumpida cuando un misterioso abogado llega con noticas inesperadas: Cedric es el heredero de un título nobiliario y una vasta fortuna, gracias a su abuelo, el conde de Dorincourt. A pesar de las diferencias culturales y económicas, la vida del pequeño niño cambia drásticamente al ser enviado a vivir al majestuoso castillo en Inglaterra.